Pentax K-3, análisis

Pentax K-3 análisis

En un momento en el cual la industria de la fotografía tira por otros caminos, algunas marcas siguen por la vertiente de ofrecer las típicas cámaras réflex, dejando atrás nuevos modelos sin espejo o cualquiera de las otras opciones más compactas que podemos encontrar en el mercado. En todo este nuevo segmento, algunas marcas se están quedando atrás por falta de modelos, una de ellas es Pentax, pero la realidad es que la empresa asiática sigue ofreciendo algunas de las mejores opciones en varios nichos del mercado de cámaras, tanto DSLR como de formato medio.

La Pentax K-3 es una de las mejores cámaras de su segmento, con algunos puntos muy por encima de sus rivales, en el resto de apartados se enfrenta a ellas sin mucho temor y la realidad es que para aquellos usuarios que busquen una cámara de calidad, que deje atrás la gama más básica y nos ofrezca algunos detalles de usuario avanzado –o incluso un segundo cuerpo para algunos profesionales debido a su construcción–, la Pentax K-3 será una buena apuesta.

Diseño

Pentax K-3 análisis

Antes de hablar de si es bonita, cómoda o de si sus materiales son agradables al tacto –todas cosas subjetivas–, vamos a hablar de su condiciones de fabricación, algo medible y cuantificable, y es que el gran punto diferencial de esta Pentax K-3 es que es resistente al agua y a temperaturas extremas. Estas condiciones incluyen un chasis de aluminio-magnesio con 92 puntos de sellado para permitir esa estanqueidad y ese uso a temperaturas de hasta -10º C.

Ahora nos toca hablar de las sensaciones que transmite la cámara, en un primer momento toca hablar del uso de la cámara, y la realidad es que pese a no ser una cámara especialmente voluminosa o pesada, se adapta muy bien a la mano. Por lo general para conseguir una cámara cómoda de usar durante horas nos tenemos que inclinar a dispositivos con una empuñadura profunda y/o alta, aquí con un tamaño comedido Pentax ha conseguido ofrecer una cámara cómoda de usar y con un peso equilibrado.

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Los diales y botones están muy bien situados y tenemos un funcionamiento muy sencillo, como es normal en una cámara de esta gama –aunque Pentax también lo hace en las más sencillas–, tenemos un doble dial para controlar la apertura y la velocidad de obturación, algo que siempre hace más rápido y directo el uso en manual de la cámara. El control de los demás parámetros fotográficos es bastante sencillo, en general los parámetros más habituales están bastante directos, sin muchas cosas que toquetear para modificarlos, y hacer nuestras capturas a nuestro gusto.

Por último en el apartado del diseño, toca hablar de la estética de la Pentax K-3, y quizás aquí es donde el dispositivo japonés pierde frente a otras marcas, la realidad es que la Pentax K-3 no es una cámara bonita, está claro que eso no es definitivo para comprar una cámara, pero su aspecto es un poco recto respecto a otros diseño y parece que está algo anclado en líneas de diseño de hace unos años, mezcladas con toques más actuales, una combinación que no resulta muy agraciada.

Uso

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Derivado del primer apartado siempre viene el uso, y siguiendo con la línea comentada, la opción de tener doble dial hace que la Pentax K-3 sea cómoda de usar en manual, la rueda de opciones hace que podamos cambiar de tipo de captura muy rápido sin apenas problemas y la empuñadura bastante alta nos permite usar la cámara y acceder a todos estos botones y opciones bastante rápido –el ISO en algunas ocasiones cuesta un poco–. Las ruedas están bastante bien colocadas, aunque si utilizáis normalmente cinta en la empuñadura, en vez de llevar la cámara colgada,, podréis tener algunos problemas para acceder a alguna función –el ya citado ISO fundamentalmente–.

Una de las cosas que menos me gusta de muchas cámaras réflex del mercado es que para cambiar el ISO –uno de los parámetros que más tocamos para controlar las condiciones de la fotografía– casi siempre tiene dos acciones para poder acceder a él. Parece claro que con cámaras cada vez más compactas esto es complicado de mejorar o hacer sencillo, pero he visto algunas soluciones bastante interesantes, combinando los dos diales más habituales –parecidos a los que usa esta Pentax K-3– y otro en la parte trasera –muy similar a la rueda de Canon–.

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A diferencia de otras cámaras en este caso contamos con detalles de gama alta, cuerpos más grandes y orientados a un sector diferente, y es que el método de enfoque se selecciona de una manera muy sencilla desde la parte inferior del cuerpo, con una posición natural de la mano izquierda tenemos el botón de selección al lado, pudiendo configurar el enfoque manual o automático de manera directa sin tener que buscarlo en otro sitio o mediante más de una acción.

El menú de las cámaras Pentax no es precisamente el más bonito y actual que podemos encontrar en el mercado, y en esta Pentax K-3 no iba a ser diferente. No hay que negar que ese diseño espartano que no es agradable a la vista, sí que es muy útil y directo, y es que todo está más accesible que en otros menús que se vuelven eternos y raros con opciones dentro de opciones, aquí no tendremos los iconos y botones más bonitos, pero la verdad es que en general todo se entiende bastante bien y está lo suficientemente accesible como para que los menos expertos sean capaces de encontrar lo que quieren, la eterna batalla entre bonito y funcional.

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Por último hablar de la pantalla, y es que si bien casi siempre utilizaremos el visor, para visualizar las fotografías o grabar vídeo es fundamental comentar la calidad de la misma. Con 3,2 pulgadas y más de 1 millón de píxeles, la verdad es que tenemos una buena pantalla, en condiciones de mucha luz tendremos algunos problemas, aunque no son nada graves y tenemos unos colores y ángulos de visión más que correctos. En definitiva la pantalla está acorde con su gama, suficiente, aunque si quieres grabar mucho vídeo en el exterior, tendrás que buscar algo para su correcto uso.

Sensor y objetivo

En las cámaras réflex no me gusta mucho mezclar objetivos con rendimiento, ya que el apartado diferencial de una cámara de este tipo es que se pueda cambiar el objetivo para cambiar la calidad de una manera abismal, pero al tratarse de una cámara con un objetivo concreto por sus condiciones de fabricación, es sellado al igual que el cuerpo de la cámara, creo que es necesario al menos comentar su existencia. El objetivo habitual que viene con esta Pentax K-3 es un 18-55 mm, muy pequeño y compacto y con un uso del enfoque manual más que aceptable, la calidad sin ser mala, está dentro de lo habitual en estos tipos de objetivos de pack y con zoom, aunque las sensaciones que ofrece son bastante buenas. Sin duda el peor apartado es la luminosidad, lastrado por ser tan pequeño, tiene una luminosidad f4.0 en la menor distancia focal.

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Esta Pentax K-3 monta un sensor CMOS APSC de 23,5 mm x 15,6 mm de 24 megapixeles efectivos, que cuenta con dos factores diferenciales respecto a lo que nos encontramos en el mercado, por un lado dispone de sistema de estabilización en el cuerpo y por otro tenemos una cámara sin filtro de paso bajo por menos de 1000 euros.

Está claro que en estos momentos los sistemas de estabilización en el objetivo han demostrado ser mejores que los que van en el cuerpo, pero hay otro punto de vista y es que nos podemos ahorrar unos euros en objetivos sin estabilizar respecto a los modelos estabilizados que hay para otras marcas. La realidad es que a velocidades de obturación en las que podemos estar comprometidos para sus respectivas distancias focales, parece que el rendimiento es bastante bueno, si tenemos buen pulso podemos jugar un poco con esto para ganar un poco de luz extra. Para grabar vídeo con la cámara en la mano, este sistema –al igual que muchos de los otros– no es suficiente.

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Una de las primeras cámaras de su gama sin filtro de paso bajo, un extra de resolución bienvenido

La eliminación del filtro de paso bajo nos aporta un extra de resolución –o al menos debería ya que no hemos probado esta cámara con un filtro de paso bajo real– que siempre se agradece en un dispositivo de 24 megapíxeles, permitiendo así grandes recortes y detalle a tamaños grandes. Para intentar compensar posibles problemas en escenas concretas, Pentax ha decidido añadir un filtro de paso bajo simulado en esta K-3, un paso interesante y que he podido probar, aunque la realidad es que las diferencias existen, el efecto muaré se encuentra bastante controlado incluso sin el filtro, eso sí podremos controlar la intensidad del mismo.

Enfoque

Quizás dentro de todos los números que vemos en la Pentax K-3 el que “menos llama la atención” es el de su sistema de enfoque, llamado AF SAFOX XI, cuenta con 27 puntos de enfoque, de los cuales 25 son en cruz, ofreciendo un rendimiento bastante bueno en la parte central de la escena, pero perdiéndose bastante en los laterales en una distribución bastante central, en la que el campo de enfoque ocupa el tercio central.

Pentax K-3 análisis

El sistema de enfoque es bastante sensible a la luz, y ahí es justo donde saca pecho, con una capacidad para enfocar en un rango de trabajo de –3EV a +18EV, la verdad es que no hemos encontrado problemas para enfocar en casi cualquier escena. Como siempre dependerá mucho del ámbito en el que vayamos a usar la cámara, pero la realidad es que el AF SAFOX es un gran sistema de enfoque.

Rendimiento

Ahora vamos al centro del análisis, el rendimiento de la Pentax K-3, como ya hemos comentado en el apartado del sensor, esa falta del filtro de paso bajo, nos ofrece una definición y nitidez en las capturas bastante buena, quizás modelos de la competencia se encuentren en esos mismos valores o puede que mejores y tienen algo más de control con el filtro de paso bajo ante posibles problemas, pero la realidad es que la calidad fotográfica de la misma es más que suficiente para la mayor parte de los usuarios que se pueden decantar por una cámara de aficionado avanzado o semi-profesional.

Pentax K-3 análisis

Otro de los factores que afecta a la hora de usar el cámara es la capacidad de ráfaga que tiene el dispositivo, con más de 8 fotogramas por segundo, parece que el usuario que esté interesado en realizar fotografías deportivas puede tener una buena combinación de factores entre los 8,3 fotogramas por segundo, la doble ranura para tarjetas SD y el sistema de enfoque –además de la resistencia a las salpicaduras–, consiguiendo resultados de enfoque, disparo y grabación mucho más rápidos de los que podríamos esperar en una cámara que con más de 8 fotogramas por segundo, puede ser la mejor réflex en velocidad de ráfaga dentro de su segmento –superando por un disparo por segundo a muchas de sus rivales–.

Antes de pasar con el vídeo, hablar del último apartado del rendimiento, y no es otro que el control de ruido en valores de sensibilidad ISO altos. Como siempre no queda otra que compararse con lo que podemos encontrar en el mercado en su rango de precios y la verdad es que estamos en lo que podíamos esperar, mejor que algunos, y peor que otros. Hasta más o menos 1600 de sensibilidad ISO podremos realizar fotografías sin ningún problema. Entre los dos siguientes valores –3200 y 6400– las fotografías tendrán una calidad aceptable incluso para los más exigentes, pero de ahí para arriba, solo lo podremos hacer en situaciones concretas.

Pentax K-3 análisis

El .jpg como suele ser habitual nos ofrece pocas opciones, con una calidad aceptable, pero en el apartado de revelado RAW la verdad es que me he llevado una grata sorpresa, y es que hasta un valor de 800 ISO, podemos subir las sombras o la exposición general por encima de un paso sin aparecer ni un solo problema ruido o pérdida de color. Una de las mejores experiencias de edición que he tenido en mucho tiempo, y sin duda un valor diferencial para aquellas fotografías más improvisadas que puedan quedar un poco mal.

El apartado del vídeo siempre es el más difícil de valorar, así que creo que lo mejor es dejar un ejemplo, no solo del vídeo, ya que todo el análisis del Samsung Galaxy S6 Edge que salió hace unos días, ha sido realizado con la Pentax K-3. Sin duda el peor apartado para el vídeo ha sido la poca luminosidad del objetivo, y es que en algunas situaciones realizar vídeos a 55 mm con un f5.6 comprometía bastante el ISO para poder tener una escena con cierta luminosidad. Sin contar con esos detalles, la calidad del vídeo es buena, hay opciones mejores si te quieres dedicar a grabar vídeo, pero como complemento su desempeño es más que correcto.

Flickr | Álbum de ejemplos

Conclusiones Pentax K-3

Pentax K-3 análisis

Después de bastante tiempo sin probar de manera tan exhaustiva una cámara réflex, y más en esta gama de precios y prestaciones, la verdad es que la Pentax K-3 me ha dejado un muy buen sabor de boca. Quizás para mí no sería la cámara elegida, tiene unos pequeños problemas para conseguir objetivos compatibles, con menos opciones que Nikon y Canon –si bien es cierto que Sigma o Tamron, por citar algunos, ofrecen casi las mismas en las diferentes monturas–, es bastante menos habitual encontrarlos en comercio.

Todo esto no es un gran problema, pero sí que es un pequeño detalle, por el otro lado de la balanza, estamos ante una cámara con una fabricación diferente, además de un gran chasis contamos con un cuerpo sellado, un objetivo sellado y resistente a salpicaduras, no es para ir a bucear, pero si nos están cayendo cuatro gotas durante nuestro viaje a cualquier lugar del mundo, podremos realizar unas cuantas fotografías sin el temor de que una de esas gotas nos estropee la cámara para siempre.

Pentax K-3 análisis

El diseño no es el punto fuerte si lo miramos por el lado estético, ni de la cámara, ni de las opciones, ni de los menús, pero todo en esta Pentax K-3 tiene un aire de funcionalidad que hace que te adaptes a ella muy rápido, y seas capaz de trabajar con sus diales y opciones en muy pocos días aunque vengas de otras marcas. Si estás buscando una cámara de gama alta dentro del aficionado, o semi-profesional, sin duda esta Pentax K-3 es una de las mejores opciones que puedes encontrar –por no decir una de las dos mejores–.

Ricoh | K-3

Pentax K-3

Pentax K-3
8.1

Diseño y uso

8.0/10

Calidad de imagen

8.5/10

Rendimiento (ISO, enfoque, etc...)

8.5/10

Calidad de vídeo

8.0/10

Ecosistema de lentes

7.5/10

Pros

  • La fabricación de esta Pentax K-3 la convierte en una auténtica todoterreno, la podremos usar en casi cualquier situación
  • La calidad de imagen es más que notable, no es la mejor del segmento, pero está cerca
  • El sistema de enfoque, pese a tener un espacio muy corto en los puntos, es muy ágil y rápido

Cons

  • La cámara no es precisamente bonita, en los últimos años pocos cambios hemos visto en el diseño
  • La montura de Pentax no es una de las más conocidas en el mercado, pocas tiendas tienen lentes compatibles en stock

2 comentarios

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