LG G8x ThinQ, análisis con vídeo

LG G8x ThinQ

Volvemos con un análisis de un smartphone de LG, solo unas semanas después del análisis del LG G8s ThinQ, tenemos a su hermano “mayor”. Bueno no sé si es mayor, y tampoco sé si es su hermano. A lo que iba, hoy os traemos el LG G8x ThinQ. Un dispositivo diferente, una de las pocas opciones del mercado con dos pantallas. Una de las pocas alternativas a los smartphones plegables de 2000 euros, que es realmente usable, y que tiene un precio que algunos podrán pagar.

La verdad es que se trata de una opción bastante única en el mercado, un dispositivo con dos pantallas, dispuestas de esta forma, solo lo podemos ver en LG. Este LG G8x ThinQ es una de las pocas opciones que tenemos en el mercado que sale de lo estándar, de lo habitual, y que busca ser al menos un dispositivo algo diferente. Tiene cosas mejorables, tiene otras que no nos han gustado en exceso, pero la realidad es que hay que valorar que LG se atreva a sacar un dispositivo estándar, y otros dispositivos con funciones diferentes, el Air Control del LG G8s ThinQ o la doble pantalla de este LG G8x ThinQ, son dos apuestas arriesgadas.

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

Una de las cosas que tienen en común los dispositivos de gama alta de LG es su gran diseño, un chasis metálico, con un acabado brillante al exterior, y una trasera de cristal. Gran dureza, difícil de rayar, y en general buenos acabados y materiales. La realidad es que a nivel de fabricación es un teléfono espectacular, y tiene unos detalles increíbles. Cuando vi el LG G8x ThinQ sin funda, la verdad es que me encantó el hecho de que el módulo de la cámara trasera no sobresalga nada del chasis, es un dispositivo grueso, pero la realidad es que no lo es tanto como para absorber algunas opciones que vemos en el mercado.

Tenemos un módulo de cámara que no sobresale, ¡milagro!

El dispositivo es bastante compacto dentro de lo que nos encontramos ahora. Es cómodo de usar, y en general nos gusta bastante. Por otro lado tenemos el LG G8x ThinQ con dos pantallas. Ahí las cosas cambian. Tanto en el tamaño, que es demasiado grande, como en la calidad. La funda tiene unos acabados de plástico, no son malos, pero bajan la calidad global de la experiencia. La funda, además de esa segunda pantalla, tiene una pantalla exterior. Una pequeña pantalla, donde veremos la hora, o si tenemos alguna notificación. No es una gran solución, y siempre nos obliga a abrir el dispositivo, lo que lo hace poco cómodo, pero bueno, hay que pagar un peaje por tener las dos pantallas.

Pantalla y sonido

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

Aquí tenemos que hablar de las dos pantallas del LG G8x ThinQ por separado, porque la experiencia que ofrecen es diferente. Y esa, es una de las cosas que menos me gustan. La verdad es que entre la pantalla del terminal y la pantalla de la funda encontramos bastantes diferencias. Color, saturación, temperatura de color, ángulos de visión… Son pequeñas diferencias, pero en algunas situaciones son evidentes. Si ya podemos decir que la pantalla del LG G8x ThinQ no es buena, la de su funda, es mejorable.

En el 2019 LG dio un pequeño paso atrás en sus pantallas

En este caso tenemos una pantalla de 6,4 pulgadas y resolución Full HD+. El panel es OLED, y como siempre eso nos aporta negros profundos, buenos ángulos de visión y en general unos buenos colores. Quizás flaquea un poco en el brillo máximo, y sorprende también que nos quedemos solamente en Full HD+, LG apostó por paneles 2K hace bastante tiempo, y que ahora tengamos una resolución inferior, nos resulta extraño.

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

El segundo panel como ya hemos comentado, está un paso por detrás del otro, aunque tenemos muchas funciones para “igualarlos”, sí que se nota algo más frío, y a veces con algo más de contraste. Son pequeños detalles, pero algunos colores se ven algo más oscuros. Además de esto, el panel no soporta algunas de las funciones de protección ocular del panel principal –no sabemos muy bien porqué–.

El sonido es un punto correcto. De hecho en general la experiencia me ha gustado por un pequeño detalle que lo hace diferente a otros muchos terminales. Tenemos un doble altavoz, uno en la zona inferior y otro en el auricular. El segundo altavoz del LG G8x ThinQ no es igual que el original, no es tan potente, y no aporta lo mismo a la experiencia que el inferior, pero sí que es cierto, que te echa una mano si tapas el altavoz inferior.

Apartado fotográfico

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

Aquí tenemos algunos recortes en el LG G8x ThinQ respecto a otros terminales de su gama, y la verdad es que es una pena. Tenemos solamente 3 sensores en el global del dispositivo. Un sensor delantero de 32 megapíxeles, que hace fotografías de 8 megapíxeles mediante pixel binning. La verdad es que aquí sí que hay diferencias, y la calidad global del dispositivo es mejor con 8 megapíxeles. Más rango dinámico, un poco mejor rendimiento en situaciones de luz complicadas –y todos los modos de belleza e inteligencia artificial, aunque no sé si será positivo o negativo–.

En las cámaras traseras tenemos solamente dos sensores. En este caso se trata de un sensor principal de 12 megapíxeles f/1.8 y un sensor gran angular de 13 megapíxeles f/2.4 de 136º de visión. Una focal extrema para la cámara gran angular. La verdad es que hay diferencias de calidad entre los dos sensores. Pero lo que me gusta es que LG aporta muchos extras de software también en el sensor gran angular, algo que no vemos en todos los fabricantes.

La calidad del sensor gran angular es correcta. Tenemos buenas fotografías en buenas condiciones de luz, un buen rango dinámico en general y una nitidez algo baja en los bordes. Como suele suceder, los fabricantes intentan darle un extra a esta deficiencia mediante enfoque digital, algo que no siempre resulta bien, en especial en elementos de vegetación o donde hay patrones bastante pequeños. No es nada grave, ni nada que no hayamos visto en muchos fabricantes, pero aquí tenemos un poco lo mismo.

La cámara principal tiene un buen tamaño de píxel, 1,4 μm, más o menos lo habitual, lo que genera unas fotografías decentes en casi cualquier situación. Además esto nos ayuda a tener unas fotografías correctas en poca luz. Ojo, que estamos hablando de un terminal de más de 800 euros de PVP, y ahí, cuando se enfrenta a sus rivales de precio, hay que reconocer que el terminal está un poco por detrás. El enfoque es bastante rápido y la cámara principal viene con OIS, algo obligatorio desde hace unos cuantos años. Esta cámara cuenta con vídeo en 4K a 60 fps, una gran noticia. LG además aporta diferentes modos de grabación, con diferentes configuraciones y diferentes funciones de estabilización. Tiene un estabilizador que está entre los mejores de su segmento.

Aplicación y procesado

Aquí es donde está un poco la magia de los terminales, cuanto mejor sea el procesado, mucho mejor será la foto. Muchos fabricantes han demostrado tener un gran hardware de cámara apoyado con el mal software y no sacar buenos resultados, y otros con menos hardware y un gran conocimiento, obtienen grandes fotografías. En este caso, LG tiene un buen software, para mí, de lo mejor, pero un procesado mejorable.

En general las fotografías tienen buenos colores, una temperatura de color correcta y son bastante “realistas”. Aunque es cierto que a veces se lía un poco con las caras, y ese modo belleza estándar, destroza muchas cosas. Pieles mucho más rosas de lo que son en realidad, ojos fuera de escala, y pieles demasiado suavizadas. En resumen, un aspecto nada real de uno de los puntos más críticos. Por lo demás, correcto, sin sobresalir. El modo noche, otro de los grandes puntos diferenciales en la fotografía en estos momentos, está bien, pero está un paso por detrás.

El punto fuerte de LG en este LG G8x ThinQ, o en muchos de los otros modelos es una aplicación muy completa. Además de contar con muchos modos de disparo, tiene unos modos manuales de foto y vídeo muy completos. Es de los pocos fabricantes que te permiten “hacer lo que quieras”. Modos de vídeo seleccionando códecs, bitrates, HDR, calidad y modos de sonido. En general es una aplicación cómoda y fácil de usar, además de tener muchas cosas.

Queremos más

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

Quizás una de las cosas que más me ha sorprendido para mal de este LG G8x ThinQ es que su cámara está bien, pero no es nada sorprendente. Estamos hablando de un teléfono de más de 900 euros, que cuesta ahora unos 700 euros con garantía en España, y salió en verano del 2019. Vamos, que ya hace bastante que está en el mercado, y es un terminal caro, y las cámaras, son correctas, pero solo tenemos dos sensores traseros. Perdemos el telefoto, perdemos un sensor específico de retrato que mejore los retratos.

Me ha dejado frío, no es mejor que su hermano el LG G8s ThinQ en nada, a nivel de foto, y es un terminal posterior, lo cual, sorprende. Y no solo no es mejor, sino que es peor. El “pequeño” de la saga tiene tres sensores, tenemos telefoto, y aunque está menos actualizado, y quizás el procesado se haya mejorado, la experiencia global es muy parecida. Parece algo mejor el gran angular, pero no hay grandes diferencias. Vamos que quiero más de LG en las cámaras, porque sé que son capaces de ello.

Software y seguridad

Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

Para mí, lo peor que tiene el dispositivo. Es sin duda una de las asignaturas pendientes de LG desde hace muchos años. Y cuando digo muchos, es muchos. Tengo en un cajón un LG G2 y una LG G Pad 8.3 que compré allá por el 2013 –o algo así–, y que fueron dos de los pocos dispositivos de gama alta de ese año que más tardaron –o no llegaron– a Android 5.0, y aquí parece que pasa lo mismo. Este dispositivo salió al mercado cuando Android 10 ya casi era una realidad, y ahora 8 meses después, con la promesa de tener la actualización en el segundo trimestre del año, seguimos sin él. Faltan 21 días para que acaba el segundo trimestre, ¿cumplirá LG su promesa?

EN LA FECHA DE PUBLICACIÓN DEL ANÁLISIS, 9 DE JUNIO DEL 2020, AÚN TENÍAMOS ANDROID 9

Al final hay cosas que se pueden entender, y que son decisiones del fabricante, poner una cámara más o menos, utilizar un procesador o el otro, o incluso apostar por funciones “raras”, como ha hecho el fabricante coreano en los últimos años, pero no tener Android 10 a estas alturas de la película es incomprensible. Además, la capa de personalización, aunque está muy mejorada, sigue teniendo que mejorar. Lo mismo que la optimización de la misma. Las diferencias entre las capas V10d y V10e del LG G8s ThinQ y del LG G8x ThinQ son excesivas. No ha habido, una renovación –supuestamente– en la capa del fabricante, pero son muy diferentes.

Respecto al software más específico del dispositivo, tengo que admitir, que estoy contento con lo que ha hecho el fabricante. La verdad es que pese a pequeñas cosas raras ya comentadas en el apartado de pantalla, en general ese extra de la segunda pantalla está bien pensado. Una aplicación automática, un segundo cajón de aplicaciones, software específico para jugar. En general contentos, detalles que mejoran y le dan sentido a esa segunda pantalla, que sin estos extras no tendría sentido. Aún así, creo que en algunas cosas se le podría sacar más partido como “una gran pantalla”.

A nivel de seguridad, aquí tenemos un paso hacia el futuro, y un paso hacia la nada. Montamos un sensor de huellas en pantalla. Pero no tenemos otro sistema de desbloqueo. La verdad es que a mí me parece suficiente, pero sí que habrá gente que eche de menos otras opciones. El sensor en pantalla es correcto, aunque a veces se queda un poco bloqueado, enciende la luz, se pone verde, y no tenemos más. Se queda congelado unos segundos, hay que retirar el dedo, y esperar a que se apague, para volver a intentarlo. No es el más rápido, pero sí que es algo más grande que otros.

Rendimiento y autonomía

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

Especificaciones

  • Pantalla doble de 6,4 pulgadas OLED, resolución Full HD+ (2340 x 1080)
  • Cámaras traseras: cámara principal de 12 megapíxeles f/1.8 y lente gran angular 136º de 13 megapíxeles
  • Cámara delantera: 32 megapíxeles
  • Dimensiones: 159,3 x 75,8 x 8,4 mm, 192 gramos + 132 gramos pantalla secundaria
  • Procesador: Qualcomm Snapdragon 855
  • Memoria: 6 GB de RAM
  • Almacenamiento: 128 GB ROM + microSD
  • Batería: 4.000 mAh con carga rápida Quich Charge 4.0 y carga inalámbrica
  • Sistema operativo: Android 9.0 Pie
  • Conectividades: Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac, NFC, Bluetooth 5.0 y Jack de 3,5 mm

Aunque cuando salió no era el terminal más potente del mercado, ni por procesador, ni por memoria RAM, la realidad es que el terminal es más que suficiente para casi todo. Estamos hablando de un Snapdragon 855 y 6 GB de memoria RAM. No hemos tenido problemas para casi nada. Todo bastante fluido, quizás hay momentos donde algunas funciones tardan unas décimas más que los mejores terminales del mercado, pero no es una gran diferencia. Lo mejor es que con la segunda pantalla no notamos problemas de ralentización.

La verdad es que hemos podido jugar, navegar, usar las aplicaciones más exigentes, y todo perfecto. Incluso con las dos pantallas, multimedia, juegos, todo va bien, y bastante fluido. Aquí poco, o nada le podemos reprochar al terminal. Solo hemos notado esos problemas de ralentización en algunas acciones concretas, a nivel de software, desbloqueo con huella o cuando cambia a modo noche. A veces ahí el terminal se queda unos segundos congelados si tienes programado el cambio y en ese momento lo estás usando.

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

La batería tengo que reconocer que ha sido una pequeña decepción. No porque sea mala. De hecho no lo es. Podremos usar el LG G8x ThinQ todo el día si es una pantalla sola, donde quizás podremos llegar a las 6 horas. Aquí depende mucho de tu uso, el brillo máximo, las aplicaciones conectadas, etc… Por contra, con las dos pantallas, pues a veces, tenemos ciertas limitaciones. Más de 3 horas con consumo multimedia o juegos con la Dual Screen conectada, será difícil –o al menos para mí lo ha sido–. Está claro que no hay que tenerla siempre encendida, y que hay muchas variables, pero si está es para usar, y ahí tendremos “problemas”.

Además de esto comentar un par de detalles. Contamos con carga inalámbrica bastante decente, y carga rápida Quick Charge 4.0 de Qualcomm, pero tenemos un pequeño problema cuando usamos la Dual Screen, y ese problema no es otro que para cargar necesitamos un adaptador. No sé si esta segunda pantalla se podría conectar con un sistema de pines para no perder el cargador USB Tipo-C, pero con esta opción de conectar la funda por el conector del dispositivo, nos obliga a usar un adaptador. Si nos vamos de viaje y queremos usar el dispositivo mientras lo cargamos con las dos pantallas, tendremos que llevar ese adaptador, o cargarlo de manera inalámbrica –si es que puedes–. Quizás un punto a mejorar si LG quiere seguir apostando por las dos pantallas como en este LG G8x ThinQ.

Conclusiones LG G8x ThinQ

Este dispositivo lo tenemos que valorar como dos terminales, el LG G8x ThinQ y el dispositivo Dual Screen. Aunque solo se puede comprar con la opción de dos pantallas, y eso hace que el precio del dispositivo individual sea un poco superior a lo que debería por prestaciones y especificaciones.

En general el terminal nos ha gustado, el dispositivo está muy bien fabricado, aunque baja algo el nivel la funda, con su acabado en plástico, y eso de transmitir poco, además de hacerlo enorme. En general los materiales son buenos y es bastante cómodo de usar de manera individual, y un poco “tedioso” con la funda, eso de abrir la tapa para todo, a mí personalmente me ha desesperado en algunos momentos.

LG G8x ThinQ
Foto de Rubén Ulloa | The Groyne

Por lo demás, no tiene grandes carencias, aunque el software necesito lavado y actualización, aunque la pantalla no esté a la altura de su precio –909 euros de precio oficial– y su cámara necesite dar un paso al frente, son pequeños detalles, que si lo entendemos como un Dual Screen se pueden pagar. La gran pregunta aquí es, ¿necesitas un terminal con dos pantallas? Si es así, este LG G8x ThinQ es una gran apuesta.

LG G8x ThinQ

8.4

Diseño

9.3/10

Pantalla y sonido

8.3/10

Rendimiento y autonomía

8.3/10

Apartado fotográfico

8.3/10

Software y seguridad

7.8/10

Pros

  • Su diseño nos encanta, sin duda es uno de los grandes atractivos que tiene el terminal, buenos materiales y bien acabado
  • Tenemos la opción de tener dos pantallas y eso siempre es un gran extra

Contras

  • Que estemos a estas alturas del 2020 y este dispositivo aún no tenga Android 10 es un pecado. La capa de personalización es demasiado intrusiva, el fabricante debería apostar por la limpieza, parece que está en eso, pero tiene que ser ya
  • La pantalla está un paso por detrás de sus rivales, no es grave, pero se echan en falta algunas cosas

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