Amazon

Parece que el COVID-19 está destapando una parte de Amazon y de sus formas, que no acaba de ser todo lo buena que la empresa querría para su reputación. Después de algunos primeros problemas en sus almacenes de los Estados Unidos decidió realizar algunos controles en sus empleados pero eso no ha sido suficiente. La empresa mantiene su actividad comercial con cierto cuidado. Pero la realidad es que el trabajo en los almacenes, no siempre es sencillo.

En este caso, según hemos leído en The Verge, y os recomiendo que leáis el artículo completo porque dice muchas cosas, ha muerto otro trabajador más de la empresa. Por ahora son siete, y esperemos que no haya más. No parece un número muy grande sabiendo que la empresa tiene muchísimos trabajadores y en Estados Unidos hay muchos casos, pero la realidad es que el problema viene de las comunicaciones de Amazon. Mejor dicho de la falta de comunicación de la misma. La empresa se niega a dar cifras, tanto interna como externamente.

De hecho, los trabajadores se quejan de la falta de transparencia. En especial algunos trabajadores del almacén IND8 –donde trabajaba el último muerto– no han querido revelar su identidad, pero sí, hablar de cifras. Según información propia de un trabajador, podríamos hablar de cerca de 800 trabajadores de Amazon con el COVID-19 a lo largo de los Estados Unidos.

Sin duda esto es una pena, pero es peor noticia que desde Amazon se nieguen a ofrecer información. Yo no creo que decir una cifra exacta sea necesaria. Tampoco hay que dar esos datos, pero sí que los trabajadores deberían tener noticias de los compañeros que tienen el virus, y la empresa no está informando de manera concreta. Avisa con un mensaje o llamada automática de que hay un caso positivo en el almacén y nada más.