El mercado de los teléfonos inteligentes ha siempre demostrado un desarrollo frenético. Si no me crees, recuerda cómo era el móvil que usabas apenas hace unos 6-7 años y el que tienes ahora: la diferencia es abismal. Dentro de este desarrollo veloz, hay una cosa que siempre me ha parecido que toman en cuenta las empresas a la hora de fabricar los dispositivos: lo que está de moda. Para mí, en estos momentos, los móviles con múltiples cámaras son lo último que está de moda en el sector.

¿Aportan algún beneficio los móviles con múltiples cámaras?

Claro que sí (bueno, no siempre). Las múltiples cámaras pueden ayudar a capturar más luz, con lo que las fotografías ganan en nitidez, también pueden ayudar mucho con el modo retrato, en fin, que bien utilizadas, sus aportes son innegables.

El problema que estoy viendo actualmente, es que me parece que a las empresas fabricantes se les olvidó que hay otras maneras de mejorar la calidad de las fotografías sin incluir múltiples cámaras. Un sensor único pero bien elaborado, con un buen software capacitado para procesar de la mejor manera la información suministrada por el sensor, son elementos más que suficientes para obtener fotografías del más alto nivel.

Pero claro, desde que aparecieron un par de teléfonos con múltiples cámaras, comenzó la batalla por ver quién incluía más cámaras en sus dispositivos.

¿En dónde estamos ahora?

Bien, Samsung ha anunciado recientemente su Samsung Galaxy A9, un móvil que incluirá nada más y nada menos que cuatro cámaras traseras. Pero esto no es nada, la modesta fabricante Light está desarrollando un dispositivo con nueve cámaras traseras dispuestas en forma circular.

Quizá nosotros tengamos algo de culpa. Probablemente nuestros hábitos de consumo sean los responsables de que las empresas estén desarrollando tantos móviles con múltiples cámaras. Hasta hace 1 o 2 años la moda era incorporar cámaras con la mayor cantidad de megapíxeles posibles, ahora es aumentar el número de cámaras, en un par de años quién sabe qué será.

En fin, como habrás podido inferir en el artículo, yo soy de los que prefiere calidad a cantidad. Me gustaría ver teléfonos de tan solo una o dos cámaras pero a las que les dediquen todo el esfuerzo, tiempo y recursos. Mucho pedir en un mundo que se deja llevar por modas.