Kingdom: New Lands es un videojuego de simulación publicado en el 2016. En él nos ponemos en la piel de un rey o reina que va construyendo poco a poco su reino, a medida que recolecta recursos y trabajadores. Al mismo tiempo hay que defender nuestra fortificación de hordas de atacantes que pretenden quedarse con la corona. En este post mis impresiones del título.

Comienzo en blanco

Nada más comenzar, lo principal es figurarte de qué demonios trata el videojuego. No hay tutoriales, no hay explicaciones, no hay NPC’s que te colaboren (más allá de un espectro que te explica los controles básicos). Por esta razón, el título ha sido halagado por muchos y criticado por otros bastantes. Yo me ubico en el medio, la verdad es que es bien sencillo de jugar, así que no creo necesario un tutorial, aunque este no habría estado nada mal.

Tan pronto como descubres que lo principal es recoger dinero para reclutar arqueros, herreros y mejorar tu reino, el juego comienza a fluir. Y no sé si fluir sea la palabra más apropiada, porque en ningún momento Kingdom: New Lands fluye, el ritmo de juego es muy pero que muy lento.

Gráficas y sonido

Si algo es destacable acerca de Kingdom: New Lands, es que a pesar de utilizar gráficas pixeladas y de ser en 2D, el juego te mete en la edad media. No estoy exagerando si de momentos te sientes que estás en una aventura épica (que no lo es). Esto lo consiguieron gracias a un intenso cuidado por los detalles visuales y a una banda sonora envidiable por cualquier serie/película ambientada en el medioevo.

Pocas opciones, poco control

Pero Kingdom: New Lands peca en dos aspectos cruciales para cualquier videojuego. Lo primero es que no hay mucho por hacer, más allá de mejorar unas cuantas torres, contratar a un par de soldados y construir unas granjas. El jugador principal (o sea, tú), no hace otra cosa más que dirigir, de la acción se encargan tus lacayos.

Lo segundo imperdonable para el título es el ritmo: es absurdamente lento. El videojuego ganaría bastante si te dieran la posibilidad de aumentar la velocidad general en al menos un 75 – 100%. De otro modo, si eres algo impaciente como lo soy yo, vas a pasar más tiempo maldiciendo la lentitud de todo lo que te rodea que disfrutando del título.

Conclusiones de Kingdom: New Lands

En resumen, Kingdom: New Lands es una propuesta bastante creativa, en la que falló la ejecución. Sin embargo, sus problemas, a pesar de que son críticos, pueden ser mejorables por cualquier programador con poca experiencia. Es por ello que, si te interesó lo que te conté en este corto review, quizás quieras probar Kingdom: Two Crowns, la secuela del título en la que parecen haber escuchado al público.