Robot médico 01

Desde hace unos cuantos años, la medicina en el gigante asiático ha estado evolucionando en una dirección que la hacen parecerse cada vez más a la medicina occidental, alejándose así de la tradicional y supuestamente antiquísima medicina china. Ha sido tanto el progreso en este sentido que ya un robot ha comenzado a trabajar como médico en un ambulatorio de la provincia china de Anhui.

El robot médico en cuestión se vale de una muy avanzada inteligencia artificial y de una gran capacidad de procesamiento de datos, para asociar los signos y síntomas de los pacientes con diagnósticos y tratamientos que hayan sido emitidos por médicos reales en casos similares.

El robot se llama “Xiao Yi” y el responsable de su construcción es la empresa china iFlytek. Actualmente se encuentra en un periodo de pruebas durante el cual un grupo de médicos de carne y hueso, van a evaluar los diagnósticos que emita y juzgarán la conveniencia de los tratamientos farmacológicos que le recete a los pacientes.

Tiene un aspecto humanoide en el que resaltan sus enormes ojos azules – que inmediatamente nos recuerdan a los que poseen los personajes de los retratos hechos por Margaret Keane, inmortalizada en la película “Ojos Grandes” – y su sonrisa permanente, que pretende infundirles tranquilidad a los pacientes al momento de la consulta.

El año pasado, este mecánico galeno ya ganó fama al convertirse en el primero del mundo en aprobar los exámenes que le permitían obtener la licenciatura de trabajo como doctor.

Si bien es cierto que un robot médico puede almacenar una capacidad gigantesca de información -inclusive mayor a la que pueda manejar un equipo de varios médicos-, todavía queda una parte de la práctica médica que sigue siendo insustituible y que probablemente se mantendrá así por mucho más tiempo: el calor y la sensibilidad humana.