Razer Lancehead, análisis

Durante el último mes hemos estado probando una de las incorporaciones más recientes de Razer a su familia de periféricos, el Razer Lancehead.

Se trata de un ratón láser, de diseño ambidiestro, con posibilidad de utilizarlo tanto con cable como de forma inalámbrica y que nos presenta unas grandes opciones de personalización a través de un renovado Razer Synapse 3.0.

¿Queréis saber un poco más acerca de este Razer Lancehead? Vamos al lío.

Diseño

Razer Lancehead

Antes de hablar del diseño del propio ratón, queríamos hacer una pequeña parada en el diseño del empaquetado. Es sencillamente espectacular.

Razer nos tiene demasiado bien acostumbrados a unas presentaciones de producto sobresalientes, pero la verdad es que con el Lancehead se han ganado la matricula de honor. Desde el manual de instrucciones y el mensaje de bienvenida que siempre nos ofrecen, hasta el cable de conexión y el receptor wireless, todo perfectamente presentado y ordenado, un gustazo.

Pasando ya a lo que es el diseño del propio ratón, debemos decir que nuestras impresiones no decaen. Para el análisis disponemos del modelo plateado, con un acabado que da un aspecto similar al aluminio anodizado. Su diseño es simétrico, respondiendo a un uso ambidiestro, pero sin penalizar excesivamente una ergonomía bastante cuidada.

Razer Lancehead

Por su tamaño (117x71x38 milímetros) nos sentiremos más cómodos con un agarre de palma, aunque personalmente encuentro el puente un poco bajo de más para que la mano repose completamente sobre su superficie. Para facilitar este agarre tenemos en cada lado una zona de caucho, con un diseño bastante acertado.

Sin el cable (USB trenzado de 2,1 metros de largo). El peso del ratón es de 111 gramos. Algo pesado para lo que prefieren la mayoría de los usuarios, pero que personalmente no me supone un problema.

Los botones laterales son quizás algo pequeños de más, pero con muy buen tacto, y los reservados habitualmente al cambio de sensibilidad los encontramos alineados con la rueda como casi siempre.

La rueda tiene los pasos de desplazamiento muy marcados, denotando su orientación más a un uso “gamer” que a desplazarse por una web por ejemplo. El acabado de goma texturizada ayuda a un tacto preciso y el click firme da sensaciones de que es duradero. Una de las mejores ruedas que hemos visto en un ratón de Razer.

En el frontal vemos una especie de rejilla, como ocurre en otros modelos de Razer, que flanquean la conexión micro usb, quedando esta, como ya vimos también en otros modelos, perfectamente integrada en el cuerpo del ratón.

En la parte baja, además de la pegatina con los datos principales del ratón, tendremos dos botones, uno de encendido y apagado y otro para cambiar perfiles almacenados en el ratón (la lucecita pequeña nos dirá que perfil tenemos en uso según el color); y una pequeña compuerta en la que podemos guardar el receptor USB.

Software e iluminación

Durante la prueba de este dispositivo, hemos tomado contacto también con la nueva versión de Software de Razer, Synapse 3.0. Algunos usuarios ya habían reportado errores o pequeñas caídas de conectividad de el Razer Lancehead utilizando la versión anterior de Synapse, pero durante el periodo de prueba de más de un mes con el nuevo software nosotros no hemos detectado ningún fallo.

Desde Synapse podremos configurar las acciones asociadas a cada botón, alternar entre perfiles (como novedad, el Razer Lanhead podrá almacenar la configuración en el propio dispositivo, además de hacerlo en nuestro pc como venía siendo hasta ahora) o elegir entre uso para zurdos y diestros.

También podremos cambiar los niveles de DPI en cada paso (entre 100 y 16000), así como el número de estos; la aceleración del cursor o la deformación de movimiento X-Y. Como siempre decimos es muy complicado convivir con una sensibilidad de 16000 dpi, pero algún usuario habrá que le saque provecho.

La configuración de la iluminación va un paso más allá en el Razer Lancehead. Además de las opciones básicas de iluminación habituales en los dispositivos Razer (respiración, estático, ciclo spectrum, carrera,…), de los niveles de brillo, y de las opciones de ahorro de energía, tenemos unas opciones avanzadas, llamadas Chroma Studio, que nos permiten una personalización mucho más profunda.

Este Chroma Studio es similar a las personalizaciones que encontramos en los teclados de Razer (salvando el número de elementos claro está), y podremos definir el color o el efecto que tendrá cada led individualmente.

Esto, unido a la integración con las aplicaciones Chroma, nos deja un gran margen de personalización de nuestro Razer Lancehead.

Rendimiento

El punto más polémico de este ratón lo encontramos en su sensor, el Lancehead lleva incorporado un sensor láser 5G, que ofrece una sensibilidad de hasta 16000 DPI (una locura) y una capacidad de rastreo de 210 IPS. Además tendremos una aceleración de 50g.

Las distintas pruebas realizadas en los sensores láser, como el que lleva este modelo, y el óptico, que lleva su versión cableada, el Lancehead Tournament, muestran un mejor comportamiento de este segundo sensor (PMW3389, la versión del 3360 que monta Razer), que detectará mejor los movimientos suaves y los cambios de velocidad. Algo de lo que ya vimos padecer a este mismo sensor láser en el Razer Mamba.

A pesar de que somos de los que preferimos jugar con el ratón enchufado por cable, el Lancehead incorpora una tecnología de frecuencia adaptable (AFT). Esto significa que el ratón explora constantemente los canales de frecuencia en intervalos de milisegundos para detectar cualquier tipo de interferencia y cambiar de una frecuencia a otra, permitiendo así una transmisión de datos inmediata entre el ratón y el sistema.

El fabricante nos promete una autonomía de hasta 24 horas con la iluminación activada, y contamos con la ventaja de poder seguir utilizándolo con cable mientras se carga.

Conclusiones

Antes de nada tenemos que situarnos dentro de la gama que nos movemos. El Lancehead es un ratón que en su versión inalámbrica supera los 140 euros a día de hoy, y los 80 en su versión cableada.

Con esa premisa no podemos esperar nada por debajo de una calificación excelente, y la verdad es que el Lancehead cumple todos los puntos excepto uno de los más importantes, el sensor.

En cuanto a presentación y diseño, a pesar de lo subjetivo del tema, nos encontramos a niveles muy altos, y, a pesar de ser un ratón de diseño ambidiestro la ergonomía de este lo convierte en un dispositivo cómodo.

En Software también vemos una gran evolución. Cierto es que la versión anterior de Synapse no nos daba demasiados fallos en periodos de prueba cortos, pero son muchos los usuarios que se han quejado de pequeñas pérdidas de conexión o congelamientos del puntero que te pueden arruinar una partida. Esperemos que con esta nueva versión del Software se arreglen estos problemas.

Además contamos con una gran personalización en el tema de la iluminación y la posibilidad de utilizarlo tanto con cable como de forma inalámbrica, con la promesa de no sufrir cortes ni latencia.

El sensor láser es de la última hornada de Razer, pero es un sensor del que ya habíamos visto problemas en el Mamba, y es una pena que no se haya utilizado el sensor óptico que lleva el Lancehead Tournament que tiene un comportamiento mucho mejor. Puede que para un gran sector del público no sea un elemento diferencial, pero para personas que se dediquen al mundo del gaming a un nivel más serio es un punto en contra.

Son muchas cosas las que nos ofrece el Lancehead, pero eso sí, tenemos que realizar un fuerte desembolso para hacernos con el, y esperar a una versión definitiva de Synapse 3.0, que debe estar al caer, para experimentar un funcionamiento correcto.

¿Qué os parece el nuevo buque insignia de Razer? ¿Habéis podido probar la nueva versión de Synapse? ¿Creéis que corregirá los problemas de versiones anteriores? Esperamos vustra respuesta.

Razer Lancehead

Razer Lancehead
8.4

Diseño

9.0/10

Software

8.5/10

Rendimiento

7.0/10

Personalización

9.0/10

Pros

  • Diseño. Tanto el acabado visual como la ergonomía están muy bien conseguidos.
  • Iluminación. Si nos gustan los leds, con Chroma Studio nos lo pasaremos en grande, y si no, apenas son perceptibles con ellos apagados.
  • La rueda es de las mejores que hemos probado, y los swich de los botones responden a la perfección.

Cons

  • El precio. Un producto de estas características se paga, pero resulta casi prohibitivo.
  • Sensor láser. Como decimos, para el público casual no hay mucho problema, pero los más exigentes habrían agradecido el uso del PMW3389

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