Le estoy cogiendo bastante el gusto a esto de jugar títulos que salieron hace mucho tiempo. Mi primera experiencia la tuve hace un par de meses atrás con Chrono Trigger, videojuego que me dejó un sabor de boca tan agradable que decidí seguir en este camino. Ahora le ha tocado el turno a The Secret of Monkey Island, en este post te comparto mis impresiones.

The Secret of Monkey Island

Monkey Island es una clásica saga de videojuegos de aventura gráfica producida y publicada por LucasArts. Narra la historia de Guybrush Threepwood, un escuálido y valiente joven que intenta convertirse (a pesar de no tener nada de pinta) en el pirata más temido del Caribe.

The Secret of Monkey Island es el título que marca el inicio de la saga. Fue comercializado en 1990 y contaba en su momento con la mejor tecnología disponible para un juego de aventura gráfica. ¿Será esto suficiente para aguantar el paso del tiempo? Ya lo veremos.

Mis impresiones: un clásico jamás caduca

Con los videojuegos sucede lo mismo que con los coches, motos, gafas, y cualquier otro producto: un clásico no tiene fecha de vencimiento. Si juegas a The Secret of Monkey Island por primera vez y nadie te dice que salió hace casi 30 años, puede que ni te enteres.

Comencemos a hablar de la historia del videojuego: un chico que quiere convertirse en pirata… ¿no es este el sueño de muchos niños? Tus abuelos jugaban a ser corsarios, al igual que la generación de tu padre, la tuya y, seguramente, las que vienen.

Pasamos a las gráficas, a pesar de que no son ni remotamente parecidas a las que permiten los motores gráficos de hoy en día (tiene sentido), son impresionantes para tener casi 3 décadas. Es más, hay títulos indies actuales que se beneficiarían, y mucho, si calcasen las gráficas de The Secret of Monkey Island.

El único punto débil que yo le veo al juego (ojo, estoy refiriéndome al título original y no a la versión remasterizada del 2009) es en el apartado sonoro. Y no es porque sea de mala calidad o porque la música le reste al título, todo lo contrario, le aporta y bastante. El problema radica en que hay muchos tramos del juego en que te quedas sin audio. Aunque luego de un rato te acostumbras, me habría gustado tener sonido acompañándome todo el rato.

Pero este inconveniente pasa totalmente a un segundo plano cuando te la pasas toda la historia partiéndote de la risa, y lo digo casi que de forma literal. El sello característico de Monkey Island es su particular sentido del humor, y es una de las razones por las que se ve tan bien el videojuego a pesar del tiempo, las bromas son tan actuales hoy como lo fueron hace 30 años.

Definitivamente The Secret of Monkey Island es uno de los videojuegos estrella en el género de las aventuras gráficas, y esto probablemente sea porque incorporó el humor como elemento indispensable en la historia.

¿Tienes algún título retro en especial al que quieres que juegue? Déjalo en los comentarios y le echo un vistazo.