Una enfermedad mental es algo serio. Así como cualquier otro órgano de nuestro cuerpo, el cerebro es también susceptible a enfermarse. Eso sí, cuando el cerebro se desordena, sus signos y síntomas son muy llamativos Tanto así que, en pleno siglo XXI, las enfermedades mentales siguen estado estigmatizadas. En este artículo te voy a hablar de las enfermedades mentales en los personajes de Winnie the Pooh. Una caricatura llena de personajes amados por los niños, pero que sirven de ejemplo a muchos psiquiatras.

Enfermedades mentales en los personajes de Winnie the Pooh

La caricatura es un concierto de enfermedades mentales. Antes de hacer este artículo, me propuse hablar de enfermedades mentales en todos los dibujos animados. Pero la verdad es que son tan abundantes y floridas en Winnie The Pooh, que tuve que reorganizarme para dedicarle totalmente este post.

Fíjate que el propio oso sufre de un trastorno de la conducta alimentaria conocido como “Trastorno por atracón”. Ya sabemos que le gusta bastante la miel, pero la consume en cantidades patológicas. En el trastorno por atracón la persona siente la necesidad de ingerir ciertos alimentos de manera descontrolada, y, a diferencia de la bulimia, no intenta contrarrestar el atracón provocándose vómitos.

Otro de los ejemplos claros de enfermedades mentales en los personajes de Winnie The Pooh es Puerquito (o Piglet). Este amigo encaja perfectamente en el trastorno de ansiedad generalizada. Esta enfermedad se caracteriza por una preocupación persistente, excesiva e irreal respecto de aspectos de la vida diaria tales como las finanzas, la familia, la salud y el futuro. Estas preocupaciones interfieren en el trabajo, las relaciones sociales y el bienestar físico y mental.

Búho es, de todos, el que tiene el trastorno mental menos llamativo. Como te habrás dado cuenta fácilmente, sufre de dislexia, pero este en sí no es su problema. El rollo con Búho es que se la pasa presumiendo continuamente que es muy sabio, tiene una idea sobrevalorada de sí mismo y una necesidad continua de sentirse admirado, por lo que Búho encaja en el trastorno narcisista de la personalidad.

En una lista de enfermedades mentales, el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) no puede faltar. En este caso el que lo representa es Conejo, un personaje muy trabajador, obsesionado hasta niveles enfermizos con tener su huerto impoluto. Tiene que mantener siempre todo en orden y bajo control, cuando en su vida aparece algún cambio se pone extremadamente nervioso.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH es un trastorno crónico del desarrollo neuropsiquiátrico frecuentemente diagnosticado en la infancia y que puede persistir en la edad adulta. Se caracteriza por inatención (distracción moderada a grave, períodos de atención breve), hiperactividad (inquietud motora) y comportamiento impulsivo. ¿No se parece mucho a Tigger?

Con Igor finalizamos esta lista de enfermedades mentales en los personajes de Winnie the Pooh. El burro es el que tiene el cuadro clínico más severo de todos: sufre claramente de Depresión Mayor. Si los síntomas de Igor los tuviera una persona real, tendría altas probabilidades de acabar con su vida en cualquier momento, de hecho, en Estados Unidos el 60% de las personas que últimamente se han suicidado cursaban con Depresión Mayor.

Poca vitalidad, sueño constante, baja autoestima, pérdida de interés en actividades usualmente entretenidas, son algunos de los elementos de los trastornos depresivos presentes en Igor.

Como pueden ver, las enfermedades mentales en los personajes de Winnie the Pooh dan para escribir un tratado de psiquiatría, pero no es la única caricatura en donde los trastornos cerebrales hacen aparición. Quédate por aquí que pronto te traigo otros ejemplos.