Usando unas Hawkers en el día a día, ¿qué tal la experiencia?

No soy yo muy fashion victim y en este sentido, pese a tener unas Hawkers, puedo mantener mi afirmación, compré las gafitas estas de colores que tan de moda están porque tocaba en un momento puntual de mi vida, obligaciones de buen padrino que tiene un ahijado que a su joven edad es un fashion victim y puesto que lo más caro de estas gafas de colores de moda es el envío dije, aprovecho una oferta de «envío gratis» y listo, pero en vista de que no llegaba fui por el camino B, compro muchas gafas, las guardo para otros regalos y me hago con unas para hacer una review en The Groyne.

Así es como me hice con unas de estas gafas, en concreto decidí comprarme el modelo negro con el cristal verde, me gustaban más otras, pero en vista de las personas a las que les hice los posteriores regalos, tocaba comprar algo diferente y ver como eran todos los colores –ahora uso unas negras con cristal negro que hay por casa ya que no gustaron mucho y otras grises con cristal azul, que aunque sí gustaron, yo soy más de azules que de verdes y me las quedo de vez en cuando–.

Hawkers

No me enrollo más y voy con el día a día del uso de las gafas Hawkers, que para eso estamos aquí. La realidad es que son unas gafas cómodas, el diseño está bien conseguido, un buen tamaño, un buen peso y un puente bastante adaptable a todos, pero no todo lo cómodo, yo teniendo una cara bastante ancha, no lleno las gafas, así que si eres de gafa estrecha verás como te falta bastante para poder «defender» –término muy usado en las ópticas– unas gafas con este ancho. Lo mejor de todo es la ligereza, son muy livianas, puedes llevarlas sin darte cuenta de nada.

Quizás este poco peso, aporta el factor miedo, eso provoca que a veces no sepamos si las vamos a romper o no, y llevarlas en un bolsillo sea un poco inquietante, no pasa nada, que son bastante resistentes, a los hechos me remito, pero siempre te aporta esta inseguridad. Además vienen sin una funda rígida, y al ser bastante altas, otro problema de diseño que puedes tener si quieres unos mofletes bastante grandes, será difícil adaptar alguna de las fundas rígidas que tengamos por casa.

Hawkers

La bolsa que traen por otro lado, está bien para llevar en un coche o algo así, ya que impedirá que se rayen los cristales. Como usuario habitual de gafas para ver de lejos, soy miope no convencido por eso no me veis con gafas en los vídeos, soy bastante despreocupado con las gafas, y en ese sentido las Hawkers no se han rayado en estos 6 meses de uso, sin problema, cristales bastante duraderos, al menos eso parece, tampoco les he hecho una prueba de resistencia a las gafas, pero es la impresión que dan viendo como las trato y que no tienen ningún desperfecto.

De todo el uso solo hay una cosa que no me gusta mucho, los cristales, como ya dije en nuestra review son mejorables, el polarizado no me acaba de gustar mucho, en algunos casos, hace desaparecer hasta el color y en otros el brillo sigue siendo más que evidente, pero lo que menos me gusta, es que con sol rasante a la cara, el brillo que genera tu cara sobre los cristales es abusivo, provocando incomodidad cuando hablamos de usar las gafas en un atardecer –o amanecer– y un sol lateral. Es extraño, aunque con alguna otra gafa de sol me han pasado cosas parecidas, con estas Hawkers es donde más lo he notado.

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Ruben Ulloa

Fundador de Arquitectura de Galicia y The Groyne, editor especializado en tecnología y análisis de producto. Colaborador en Xombit y Andro4all realizando análisis de producto. Dime de qué quieres saber y te haré un blog o un vídeo.

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