Usando Pentax durante una semana, ¿cuáles son mis sensaciones?

Por diversas razones durante los últimos años he podido usar varias cámaras de diferentes marcas durante algún período de tiempo, pero nunca había podido probar de manera exhaustiva una Pentax de tipo réflex, y la verdad es que viendo sus características tenía bastantes ganas de ver cómo era la experiencia que ofrecía la marca nipona. Hace unos días tuve la suerte de probar durante una semana la Pentax K-3, sobre la cual ya podéis ver el análisis que hicimos, y la verdad es que la cámara me dejó unas buenas sensaciones, pero la marca japonesa ofrece algunos detalles que otras del mercado no, y os los queremos contar.

Primero, y para mí determinante en todas las Pentax réflex, hay que hablar de su fabricación, los modelos actuales que tiene la marca cuentan con cuerpos sellados, con mejores o peores condiciones de fabricación, pero todos son sellados, eso ofrece a la cámara una resistencia al agua que no es habitual en las gamas en las que nos movemos dentro del segmento APS-C. En el caso concreto de la Pentax K-3 tenemos 92 puntos de sellado en su chasis de aluminio-magnesio, y además de la resistencia a salpicaduras, podemos usarla a temperaturas extremas, hasta -10º C, sin ningún problema.

Pentax

Los modelos más básicos, Pentax K-50 incluida, la cámara réflex más barata de la firma, cuenta con un sellado con menos puntos, pero es igualmente resistente a salpicaduras, con lo que si no está cayendo una tormenta horrible, podremos usar la cámara con un poco de lluvia sin grandes problemas en nuestros viajes. Esto es uno de los apartados diferenciales para aquellos que necesiten una cámara de fotos para viajar –la mayor parte de usuarios de la gama para aficionados la usan para eso–, lo cual coloca a Pentax en una situación única en el mercado.

Otro de los factores que me han gustado en esta Pentax K-3 –y si bien en esta gama ya es habitual si hablamos de casos como la Nikon D7100 o la Canon 70D– es que contamos con dos diales para controlar la velocidad de obturación y el diafragma, pero al igual que pasaba en los puntos de sellado, esa disposición también la tenemos en la Pentax K-50, y ahí, ni Canon ni Nikon nos ofrecen dos diales en sus cámaras de 400/500 euros con el objetivo más básico.

Pentax

Aunque para muchos no será algo definitivo para comprar la cámara, la realidad es que para aprender a hacer fotografías en manual, este doble dial puede llegar a resultar más cómodo que uno solo, sin duda Pentax ha hecho un buen trabajo en el diseño de los cuerpos, tanto por condiciones de fabricación como por funciones disponibles para el disparo en manual.

Por último, aunque aún es menos determinante que los otros dos apartados, seguimos en el diseño, hay que contar que las Pentax que he visto no son las cámaras más bonitas, la realidad es que la línea de diseño se ha quedado un poco atrás, no son cámaras horribles, pero no están a la altura de los nuevos modelos de Nikon y especialmente de alguno de Canon, marcas que están buscando cada vez líneas más agresivas y continuas en sus diseños, dejando atrás cuerpos tan rectos como el de las Pentax K-3, Pentax K-50 o Pentax K-S2.

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Ruben Ulloa

Fundador de Arquitectura de Galicia y The Groyne, editor especializado en tecnología y análisis de producto. Colaborador en Xombit y Andro4all realizando análisis de producto. Dime de qué quieres saber y te haré un blog o un vídeo.

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