Mad Max Fury Road. Deliciosamente exagerada

Así es la nueva secuela de George Miller, «Mad Max, Furia en la Carretera» –Mad Max Fury Road–, deliciosamente absurda, deliciosamente descabellada, deliciosamente exagerada.

La película protagonizada por Charlize Theron y el doble joven de Carlos Lozano empieza con una historia absurda en un mundo postapocalíptico donde múltiples y pintorescos personajes, desaliñados, harapientos y desagradables, luchan por el agua y la gasolina en medio de desiertos y otros páramos bizarros… y todos son malos, y hay un malo malísimo y cruel… Una atmósfera desangelada, gastada y mil veces vista.

Los diálogos de Mad Max Fury Road son del nivel de perlas lingüísticas y alardes de la imaginación como “vamos a coger gasolina a la ciudad de la gasolina y balas al criadero de balas»… y lo remata con un no sé que sobre leche materna. ¡Olé! Simplemente estúpidos… o genialmente estúpidos. ¿Quién sabe? Los guionistas hablarán el idioma de Shakespeare. Pero que no se entere este, porque les manda a su padre a torturarlos cada la noche.

mad-max-critica2

Pero todo importa bien poco, porque pronto empiezan a volar cosas… a volar, explotar, estallar, devastar… «aniquilar» sería una palabra acertada. No hay nada en esta película que no explote. Si dos burros chocaran en esta película… explotarían. No lo dude.

Un continuo e ininterrumpido atentado contra el sentido común y todas las leyes de la lógica y la física que consigue su objetivo. Enganchar y entretener. Punto y basta. ¿Les parece poco? No lo es. Muchos han probado la formula y tantos se han estrellado ¿Y a quién le importa el sentido común en el circo? ¿A quién le importa que los zapatos sean desmesurados si el payaso te hace reír? A base de quemar dinero en fuegos artificiales. A base de demencia y desenfreno te empapas en la esquizofrenia de la película y hasta te lo crees (un poco, no exageremos). Hasta te parece normal que los burros exploten. Oye. ¿Por qué no?, si chocan muy fuerte…

mad-max-critica

El despliegue de luces y sonido, como en el circo, son la esencia de la película –Mad Max Fury Road–. Si no van a verla al cine… mejor véanse una de Woody Allen… o si no quieren cambiar de director pueden ver «Babe, el cerdito en la ciudad» o «Happy feet»… Sí. Que son del mismo director. Algo raro tiene que pasar en la cabeza de un hombre para que una misma mente de a luz la delirante saga de «Mad Max» y las cándidas “Babe» y «Happy feet». Algo turbio o algún cable con un mal contacto.

Y por si parecía poco esta sucesión de implacable destrucción, y al guapo y la guapa de rigor, añaden un toque, una pizca, una migaja, un puñado de Super Modelos asustadizas ¿Para qué queremos más?

No pirateen esta película, no la bajen, no la descarguen, y no… no esperen a que salga en DVD… vayan al cine a verla. O no la vean.  Pueden verla en ruso o noruego y perderán bien poco de su trama… pero vista en casa, descargada, mal, con el sonido de palomitas de fondo… No verán la misma película.

Imagen por defecto
Cesar E.

Un comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.