La gama media-alta es un campo de batalla brutal, un segmento donde Xiaomi siempre ha sabido jugar sus cartas. El Xiaomi 15T llega con la clara intención de ofrecer una experiencia premium sin que tu cartera sufra demasiado, posicionándose como ese móvil que planta cara a los topes de gama sin pedirte un riñón.
Lo primero que salta a la vista al sacarlo de la caja es su diseño. Las líneas son limpias, con esa estética plana que se lleva tanto y unas esquinas sutilmente redondeadas que le dan un agarre realmente cómodo. Los biseles son finísimos, y el módulo de cámara, ese cuadrado que lleva el sello de Leica, ya nos anticipa por dónde van a ir los tiros en el apartado fotográfico.
Pero seamos sinceros, no todo es perfecto. Y aquí es donde tengo que pararme: el acabado en plástico. Aunque entiendo que ayuda a contener el precio, le resta esa sensación más robusta y premium que sí encuentras en algunos rivales. Es un detalle que, para mí, desluce un poco el conjunto, ¿no crees?
Eso sí, en cuanto a durabilidad, no hay peros. Con su certificación IP68, el Xiaomi 15T es un auténtico tanque. Puedes estar tranquilo si le cae una salpicadura o, como me ha pasado alguna vez, se te resbala con las manos mojadas.
Bajo esa capa, lo tenemos funcionando con Android 15, aunque es verdad que estamos todos esperando la llegada definitiva de HyperOS 3 para ver cómo de pulido está el sistema. También viene con las funciones de Xiaomi HyperAI, que prometen agilizar el día a día, pero habrá que ver en el uso continuado cuánto partido le sacamos realmente. Después de mis primeras horas, la propuesta de valor del Xiaomi 15T me parece muy sólida, sobre todo si buscas ese equilibrio entre prestaciones y precio alrededor de los 649 euros.
La cámara del Xiaomi 15T: Leica suma, pero el teleobjetivo resta

Hablemos de la cámara. El Xiaomi 15T llega con el sello de Leica, y eso ya es una declaración de intenciones. El sensor principal de 50MP es el auténtico protagonista aquí, entregando fotos con un detalle impresionante y un rango dinámico que aguanta muy bien incluso en las situaciones más complicadas.
La colaboración con Leica se nota en la ciencia del color. Puedes elegir entre el perfil Vibrante para obtener tonos más saturados, o el Auténtico, que busca una fidelidad más natural. Además, los nuevos filtros de película Leica y una velocidad de obturación mejorada hacen que capturar el momento sea mucho más sencillo y con resultados que, para ser sinceros, te van a sorprender.
La cámara ultra gran angular, aunque no reinventa la rueda, cumple su cometido con nota. Ofrece una perspectiva amplia y mantiene una buena consistencia de color con la principal, lo cual es fundamental para que tus fotos no parezcan de móviles distintos.
Pero aquí es donde tengo que poner un «pero» grande. ¿Un telefoto de 2 aumentos? Sinceramente, no le encuentro demasiado sentido. Con la capacidad del sensor principal de 50MP para hacer un zoom digital de alta calidad o incluso un recorte de 2x sin apenas perder detalle, este teleobjetivo de 2 aumentos se siente un añadido redundante y poco aprovechado.
¿De verdad hacía falta? Es un claro ejemplo de cómo a veces se meten sensores por «tener más», sin pensar en el valor real que aporta al usuario. Podríamos haber tenido un teleobjetivo más versátil o, simplemente, haber confiado en la potencia del sensor principal.
En cuanto al vídeo, el Xiaomi 15T permite grabar a 4K y 60fps con la cámara principal, y la estabilización es más que decente. Eso sí, como suele ocurrir en esta gama, si intentas usar otros sensores para grabar, las limitaciones aparecen rápido y la calidad baja.
La fuerza bruta del Xiaomi 15T: ¿Aguanta tu ritmo?

Hablemos de lo que de verdad importa en el día a día: cómo se mueve este bicho. El Xiaomi 15T monta el Dimensity 8400-Ultra y, te lo confirmo, para las tareas cotidianas, abrir apps o la multitarea más exigente, este procesador va sobrado.
Todo se siente fluido, sin tirones, incluso con varias aplicaciones abiertas. Eso sí, el software de Xiaomi (MIUI, esperando HyperOS 3) arrastra demasiado bloatware. Hay muchas apps preinstaladas que, para qué engañarnos, lastran la experiencia y necesitan mejor optimización.
¿Y para jugar? He metido caña a títulos exigentes como Genshin Impact. Aunque no es un móvil gaming puro, el Xiaomi 15T se defiende con dignidad, moviendo los gráficos con soltura. La gestión térmica es buena; no se calienta en exceso, algo clave en sesiones largas.
Pero una cosa es la potencia y otra, la resistencia. ¿Qué pasa con la batería? Aquí el Xiaomi 15T saca pecho con sus 5.500 mAh. Te aseguro que llegar al final del día es la norma, incluso con un uso intensivo. He superado las siete horas de pantalla activa sin problema.
Cuando toca cargarlo, la cosa va rápida. Con sus 67W, el cargador te lo deja listo en un suspiro. De 0 a 100% no llega a los 40 minutos, y en 15 minutos ya tienes más de la mitad. Un lujo que te cambia el día.
El Xiaomi 15T cumple con creces en rendimiento y autonomía, sobre todo teniendo en cuenta su precio. Es un auténtico todoterreno para el día a día.
Xiaomi 15T: ¿es la compra definitiva o se queda a medias?

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Después de darle mucha caña, tengo una cosa clara con el Xiaomi 15T: su precio de 649 euros lo posiciona como una de las opciones más jugosas del mercado si buscas un móvil que rinda sin pedirte un ojo de la cara. Es de esos dispositivos que te hacen pensar si realmente necesitas gastar mucho más para tener una experiencia top.
¿Y qué es lo que más destaca? Pues mira, la cámara principal con el sello Leica es una auténtica maravilla para el día a día, y el ultra gran angular cumple de sobra. Además, el rendimiento es más que suficiente para mover lo que le eches, y la batería… la autonomía es sencillamente espectacular, con esa carga rápida que te saca de cualquier apuro en un suspiro.
Pero seamos sinceros, no todo es perfecto. El acabado en plástico le resta ese toque premium que sí te dan otros, y el teleobjetivo de 2 aumentos sigue sin tener sentido para mí; es un sensor metido con calzador. Y el software, con ese bloatware y la espera por HyperOS 3, necesita una buena optimización.
Entonces, ¿para quién es este Xiaomi 15T? Es el móvil ideal para el usuario que valora una gran autonomía, una cámara principal solvente para inmortalizar cualquier momento y un rendimiento fluido para su día a día, sin preocuparse por el gaming más exigente o por tener los últimos materiales. Si buscas eso, es una compra muy inteligente.
Frente a rivales que aprietan en esta gama, el Xiaomi 15T se defiende con argumentos de peso. No es un «flagship killer» en todos los aspectos, pero sí que te da una experiencia que se acerca mucho a la gama alta en lo que de verdad importa.
Es un equipo muy equilibrado que, si Xiaomi pule el software con HyperOS 3, puede convertirse en uno de los grandes protagonistas de este año. ¿Recomendable? Totalmente, si sabes lo que buscas y perdonas esos pequeños detalles.