Airbnb

Está claro que el COVID-19 está afectando más a unos sectores que a otros. Uno de los más afectados por esta pandemia está siendo el turismo. Reducido a mínimos ya que en muchos casos está completamente prohibido salir de tu país. Eso descarta por completo el turismo internacional, y en la mayoría de países las restricciones internas también son bastante grandes. No en todos se llega a los niveles de España, pero sí que hay mucha menos actividad de la habitual.

Una de las empresas afectadas por estas cancelaciones masivas de viajes ha sido Airbnb, el servicio de alquileres vacacionales está sufriendo las medidas impuestas por esta pandemia fuertemente. Según hemos podido leer en The Verge, la empresa ha tenido que despedir a un 25% de su plantilla. Unos 1.900 trabajadores de una pantalla de unos 7.500 empleados. Parece que esto va a seguir con restricciones algún tiempo. Y aunque haya apertura de algunas condiciones para viajar, la rentabilidad de los establecimientos parece complicado que se mantenga. Limpieza, control, seguridad, etc…

Por lo que parece, la empresa ha tenido una bajada de ingresos de un 50% en el primer trimestre de este 2020. Aunque las medidas más fuertes no empezaron hasta marzo, los meses de enero –más allá de las Navidades– y febrero no son muy potentes en esto de los viajes. Así que el pequeño alivio que supone la llegada de la primavera se ha visto cortada por completo al sector del turismo. Airbnb no fue la primera, ni será la última en sentir la contracción de la economía por culpa del COVID-19.