Ser una de las empresas más prolíficas del planeta no es sinónimo de perfección. Amazon vale actualmente más de mil millones de dólares y Jeff Bezos, su propietario, es el hombre más rico del mundo. Sin embargo, en los últimos meses se ha desencadenado la polémica en torno a la compañía al descubrirse que Amazon destruye productos todos los años. Esta práctica, habitual y aceptada en algunas otras empresas, resulta llamativa en Amazon dada la magnitud: nada más en Francia destruyeron alrededor de 3 millones de productos durante el 2018.

Las alarmas se encendieron luego de dos investigaciones que se llevaron a cabo casi de manera simultánea. La primera fue un documental en el que un periodista se equipa de una cámara oculta y se hace pasar como trabajador en uno de los almacenes franceses de la multinacional. Este reportero logró capturar una “zona de destrucción”, en donde había juguetes, libros, pañales y hasta televisores pantallas planas.

La segunda investigación fue hecha por el Daily Mail en el Reino Unido. En ella, el jefe de un almacén de ese país confirmaba que allí también era usual la práctica.

¿Por qué tirar tanto dinero a la basura?

Voceros de la compañía han declarado que Amazon destruye aquellos productos que no han logrado venderse en un largo plazo. Además, antes de convertirlos en chatarra, le dan la oportunidad al vendedor de llevárselos; si la respuesta es negativa, la empresa aun hace un último esfuerzo e intenta regalarlos.

Es en este último punto en donde las asociaciones defensoras de los consumidores y del medio ambiente critican el comportamiento de Amazon. Según ellas, esta debería regalar todo lo que se vaya a desechar, y no solo una pequeña parte.

Desde la empresa aseguran estar trabajando para poder donar un mayor porcentaje de objetos “Trabajamos con un gran número de organizaciones sin ánimo de lucro, entre las que se encuentran Kind Direct, para distribuir los productos que no han sido comprados”, declaró un portavoz de Amazon al medio Business Insider.