El ratón como herramienta de trabajo, o como algo tan cotidiano puede mejorar tu forma de trabajar

No me vayan a llamar loco antes de tiempo, pero después de estar más de 6 años trabajando en un contexto donde es indispensable el uso de ordenador portátil, he comenzado a utilizar un ratón para trabajar. Si, pasé media década de mi vida trabajando solamente con los trackpad de las laptops que fueron pasando por mis manos, se que esto podría no entenderse en un primer momento, pero hay razones por las que esto fue así.

En primer lugar, cuando trabajas como consultor sabrás que un día estás en un lado y al siguiente puede que estés en un lugar totalmente distinto, por lo que la movilidad es clave y fundamental, algo que hace que tengas que estar cargando tus equipos de trabajo de un lado para otro, herramientas de trabajo que por más que hayan sido favorecidas por los avances de la tecnología, al final terminan pesando sobre nuestros hombros y espaldas.

Bajo esta situación, y por mínimo que sea el peso, la prioridad es aligerar la carga, algo que te hace pensar seriamente si de verdad necesitas un ratón para trabajar, y más sabiendo que con el paso de los años has aprendido a dominar cualquier tipo de software de ofimática con el trackpad del ordenador y con los atajos del teclado que tengas disponible.

Este último punto, el de creerse suficiente y productivo – que se puede ser y lo digo por experiencia propia – trabajando sin ratón es quizás de las razones más fuertes por la nunca y hasta ahora había utilizado un mouse para trabajar.

El poder sacar el trabajo sin requerir una herramienta adicional, hace que ni se te pase por la mente el comprar o tan siquiera pedir prestado este tipo de periféricos para saber en que podría cambiar tu forma de trabajar, o simplemente para variar un poco la rutina.

Sin embargo, hace poco me regalaron un mouse, en específico el Kensington Pro Fit Wireless Mid-Size. Si iba a utilizar un ratón después de estar 6 años trabajando sin uno este debía ser Bluetooth, no había otro camino.Ratón para trabajar 01

Un simple cambio puede significar una gran diferencia

No es que nunca en mi vida haya utilizado un ratón, hubo una época donde lo utilizaba a diario y de forma intensiva pero era básicamente para jugar, navegar en Internet y actividades de ocio. Sin embargo y como comentaba anteriormente, nunca antes le dí un uso a nivel profesional.

En este sentido y por mínimo que haya sido, tuve que pasar por un período de adaptación, en el cual cabe destacar que me sentí un poco lento e impreciso trabajando. Sin embargo, una vez pasado este período tengo que reconocer que la diferencia de trabajar con un ratón se nota y para mejor.

La verdad es que el ratón como herramienta de trabajo te da muchos beneficios, pero principalmente te da una mejor movilidad y además te deja la otra mano libre para realizar cualquier otra acción, algo que al final se termina agradeciendo, y de a poco los empiezas a traducir en una mejor dinámica de trabajo.

Por otro lado y gracias a los botones adicionales que incluyen algunos modelos, ganas en rapidez a la hora de ejecutar acciones específicas, como por ejemplo avanzar o retroceder en el Explorador de Windows o al navegar en Internet. Hay modelos de ratones donde incluso estos botones son configurables, por lo que incluso podemos asignarle una determina acción como por ejemplo cortar o pegar un párrafo, cambiar de aplicación, hacer zoom, subir y bajar el volumen, entre muchas otras funciones más.

La moraleja de todo esto, es que no deberíamos descartar la incorporación de herramientas de trabajo a nuestro día a día, evidentemente algunas pueden que no nos den el resultado que esperábamos, pero otras como en el caso particular que les comento, es muy posible que nos ayuden y de cierto modo nos hagan mejorar y ser más productivos en lo que hacemos.

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Jose Antonio Alvarado

Ing. de Sistemas, adicto a la tecnología y gamer que no ha dejado nunca de lado la música y los deportes.

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