Black Friday 2015 destacada

¡Simple consumismo al más puro estilo español! Con esta frase tan simple y lapidaria podría resumir mi opinión acerca del Black Friday 2015, un evento que nació en Estados Unidos y que se extrapoló a nuestra cultura hace relativamente pocos años y que, obviamente gracias a intereses creados por terceros, hemos sido capaces de distorsionar hasta el punto de que se ha convertido en un simple y burdo engaño a la inteligencia del consumidor; una copia absurda de un evento con mucha historia, tradición e importancia dentro de otras culturas. ¿Qué es lo que ha sucedido? No perdáis detalle de las siguientes líneas.

Black Friday 2015, ¿realmente mereció la pena?

Claro que tengo y debo realizar esta crítica sobre el Black Friday 2015. Si hacemos un análisis minucioso de las ofertas que se han presentado a lo largo de estas fechas nos encontramos con un 80% de liquidación de stock de temporada – incluso de uno o dos años anteriores -, muchas veces con precios iguales que antaño o, lo que es incluso peor, con un aumento los días anteriores al gran viernes negro que sitúan la rebaja final en céntimos de ahorro. ¿Mereció la pena? Sinceramente, en la gran mayoría de los casos, ¡no!

Black Friday 2015 interior1

No vamos a hablar de casos o empresas en concreto, si queréis podéis comentar vosotros mismos vuestra experiencia, porque aquí no se acaba la crítica y creo que, con un fundamento bastante sensato. Black Friday significa viernes negro, en su defecto un día de la semana en el que ocurren una serie de eventos – en forma de descuentos y rebajas -. Pero insisto: un sólo día. Nosotros esto lo hemos convertido en una semana de desenfreno derrochador. ¡Qué está pasando! ¿Compras compulsivas? ¿Amantes del “descuento por descuento”? Sinceramente, yo no lo entiendo.

Black Friday 2015 interior2

Para terminar, me gustaría dejar reflejada mi propia opinión o consejo: en este tipo de eventos dónde es fácil pecar de blando y que el afán por derrochar venza – y en muchos casos convenza – al orden de la economía deberíamos plantearnos una serie de preguntas: ¿realmente lo necesito? Si es afirmativo, en cuyo caso ya habríamos tanteado el producto en algún momento, la segunda pregunta es: ¿goza el producto de la rebaja esperada? Sólo de este modo, conseguiremos triunfar en el Black Friday 2016.