Es un día oscuro para los eSports. La oficina del Sheriff de Jacksonville, Florida, informó acerca de un tiroteo masivo que se registró este domingo durante un torneo del videojuego Madden NFL. El trágico suceso dejó cuatro muertos, entre ellos está el sospechoso.

El torneo se llevaba a cabo en el bar de juegos GLHF y estaba siendo retransmitido vía Internet. En un video que logró circular por redes sociales se pudo ver a dos jugadores sentados ante su pantalla, tranquilos, cuando en el fondo comienzan a escucharse los disparos y, justo después, los gritos de pánico de los asistentes.

FOX News informó que el desequilibrado era nada más y nada menos que un jugador que había sido eliminado del torneo. De acuerdo a un testigo (comentan en la cadena de televisión), “un jugador eliminado se volvió loco y empezó a disparar”.

Uno de los participantes en el torneo, Drini Gjoka, escribió en Twitter tras el tiroteo “Soy realmente afortunado. Una bala me rozó un pulgar. El peor día de mi vida. Nunca más en vida daré nada por sentado. La vida puede esfumarse en un segundo”.

Madden NFL es una saga de videojuegos de fútbol americano distribuida por EA Sports. Al ser este deporte el que cuenta con más fanáticos en los Estados Unidos, es sencillo entender que torneos de este tipo son muy comunes.

El tiroteo en Jacksonville, uno de tantos

Es doloroso admitir que el tiroteo en Jacksonville viene a formar parte de una larga y ominosa lista. En el mismo estado de la Florida, el 19 de febrero del presente año, el joven Nikolas Cruz entró en el instituto de donde había sido expulsado y mató con un fusil de asalto a 14 menores y tres adultos. Un poco antes, en el 2016, 50 personas fueron asesinadas en la discoteca Pulse de Orlando.

Era cuestión de tiempo hasta que algún evento de eSports, que generalmente congregan a muchas personas, se tiñera de sangre. Ojalá sea la primera y última vez.