La DEF CON es una de las convenciones anuales de hackers más antiguas e importantes que existen. La de este año tuvo lugar hace apenas unas semanas en el mismo escenario de siempre: Las Vegas. Generalmente en ella se reúnen algunos de los mejores programadores vivos para compartir los últimos avances, técnicas y procesos. Buscando atraer más público, los organizadores juntaron a un grupo de genios en informática de entre 6 y 17 años y les propusieron un reto: encontrar todas las fallas y vulnerabilidades en simulaciones exactas de páginas electorales de los Estados Unidos.

Hackear las páginas electorales: una tarea fácil para un grupo de mentes brillantes

50 chicos participaron en total, de ellos 35 consiguieron romper las medidas de “seguridad” de las páginas electorales. Pero hubo un chico que eclipsó toda la atención: Emmet Brewer, un escolar de tan solo 11 años de edad logró hackear en 10 minutos la página electoral del estado de Florida, moviendo millones de votos a placer y demostrando que tan solo se necesita un ordenador y una serie de habilidades para lograr modificar la voluntad popular y el resultado de cualquier elección.

Afortunadamente se trató de un ejercicio controlado, diseñado para demostrar las carencias que en cuanto a ciberseguridad tiene el sistema electoral norteamericano.

Apenas conocerse la noticia, el Departamento de Estado de los Estados Unidos respondió a través de un comunicado en el que primero felicitaban a los participantes por sus habilidades, para luego asegurar que la seguridad de las páginas reales no podría ser tan fácilmente vulnerada.

Ya sea que creamos en la versión de los hackers o en la del Departamento de Estado, lo cierto es que este tipo de noticias abren un debate importante acerca de cuán confiables son las herramientas informáticas para el manejo de situaciones muy delicadas. Algunos, como yo, terminamos preguntándonos ¿no será mejor hacerlo a la antigua, con papel y lápiz?