Volocopter VC200

Según la Escuela de Organización Industrial, los españoles perdimos en el 2015 unas 20 horas en atascos de tráfico. Esta media es aún mayor para aquellos que viven en grandes ciudades como Barcelona (28 horas) y Madrid (22 horas). Esto significaría, para alguien que llega a los 75 años, que 2 100 horas de su vida las va a desperdiciar en embotellamientos.

Teniendo en cuenta que cifras similares se repiten en todas las metrópolis de nuestro mundo, la empresa alemana E-Volo ha venido desarrollando desde hace unos cuantos años una suerte de “taxi aéreo”: el Volocopter VC200, un híbrido entre helicóptero y dron capaz de levantar hasta 450 kilogramos.

De la tecnología de los drones el Volocopter VC200 toma los rotores (incluye 18), así como la asistencia en el despegue y aterrizaje vertical (VTOL). A los helicópteros se asemeja en el hecho de que es tripulado, incluso queda espacio dentro de su cabina para que el piloto tenga un acompañante.

El principal problema con el que tiene que lidiar hoy en día el desarrollo del Volocopter VC200 es que, al usar baterías como fuente de energía, tiene una autonomía un tanto limitada de 30 minutos de vuelo (son 18 rotores los que hay que alimentar), consiguiendo desplazarse en ese tiempo un máximo de 28 kilómetros. A su favor, el Volocopter tiene un coste de producción muy bajo y, además, aseguran desde la empresa, que es tan fácil de volar que hasta “un niño de 5 años podría hacerlo”.

Actualmente el Volocopter VC200 se encuentra en fase de pruebas. Se espera que para el 2020 ya algunos estén volando en ciudades muy congestionadas. De hecho, la compañía ha firmado ya un contrato de unos cuantos años con la autoridad de tránsito en Dubái, para que de este modo sea una de las primeras ciudades que los pruebe como taxis.