iPhone 8

Apple siempre ha estado en contra de que sus productos sean reparados en tiendas no oficiales, es decir, fuera de las Apple Store. Basta con recordar que el año pasado una actualización de iOS inutilizaba a los iPhone 7 que habían sido enmendados por terceros. Aunque una semana después una actualización solucionó el asunto, el mensaje era claro: no queremos a personas ajenas metiendo mano en nuestros artículos. Ahora se repite la historia con el iPhone 8.

Problemas con los iPhone 8 reparados por terceros

La más reciente actualización del iOS lanzada a finales de marzo, la versión 11.3, está ocasionando graves problemas de funcionalidad en los iPhone 8 cuyas pantallas han sido reparadas en tiendas diferentes a la Apple Store.

Algunos usuarios que rompieron sus pantallas y buscaron ayuda de terceros, reportan que sus móviles encienden y la pantalla muestra toda la información como siempre, no obstante, ya no responde ni a los toques ni a los gestos, inutilizando de inmediato al dispositivo.

Este tipo de medidas tomadas por Apple afecta de gran forma a muchos pequeños comercios. Aquellos que se dedican a arreglar productos de la marca aseguran que, aunque siempre ha sido complicado trabajar con sus dispositivos, ahora se está convirtiendo en una auténtica pesadilla.

Y es que no es solo el iPhone 8 es el que está dando dolores de cabezas, cientos de técnicos ni siquiera están aceptando trabajos relacionados con los iPhone X, ya que aseveran que el gigante californiano se ha asegurado de que si la pantalla del dispositivo es reemplazada en alguna tienda que no pertenezca a Apple, el sensor de brillo ambiental deja de funcionar en seguida, aun cuando la nueva pantalla sea un repuesto oficial.

Alrededor de Estados Unidos e incluso en Europa, las asociaciones de consumidores están alzando la voz en contra de este bloqueo al iPhone 8, y afirman que la reparación en tiendas de terceros es un derecho legítimo de los consumidores.

Aunque puede que Apple eche marcha atrás en una futura actualización, lo cierto es que van a seguir haciendo todo lo posible para que los técnicos no oficiales continúen negándose a trabajar con sus productos.